 |
¡Acción!
ES HORA DEL SHOW Cuando las modelos emergen a la pasarela todo parece sencillo. Pero detrás del escenario es otra historia...
Cada temporada, las casas de moda como Louis Vuitton, Burberry, CH Carolina Herrera, Donna Karan y MaxMara se presentan al mundo con deslumbrantes pasarelas llenas de ideas frescas en ropa, peinados y maquillaje.
Estas imágenes aparecen en revistas, espectaculares e Internet pero, ¿cómo se hace una pasarela? Detrás del espectáculo, de las prendas perfectas y del glamur, hay meses de preparación, pánico escénico, toneladas de talento y ¡mucha champaña!
Los espectáculos de moda son un gran teatro, con modelos, luces y música que intentan reflejar lo que el diseñador y sus creaciones están tratando de decir. Elegir el lugar es clave para asegurar el éxito de la colección, ya sea Nueva York, París, Milán o Londres. Para la temporada primavera/verano 2008, Marc Jacobs eligió para Vuitton el Cour Carrée en el majestuoso Louvre.
Las caras famosas también son cruciales para el éxito de la pasarela. Llenar la primera fila con invitados de lujo garantiza obtener una buena promoción en los medios.
Además, los diseñadores tienen que invitar e impresionar a los reporteros de moda más importantes y a los compradores de las principales tiendas, como Marigay McKee, directora de moda y belleza de Harrods en Londres y Carine Roitfeld de Vogue Francia, para asegurarse de que las tiendas adquieran sus diseños.
La primera fila de la pasarela de Vuitton estaba llena de gente importante como Sophie Dahl, Jamie Cullum, Courtney Love, Lamusa de Jacobs, Sofía Coppola, Catherine Deneuve y la Posh Spice. En el de Donna Karan estuvo Demi Moore y en el de Burberry vimos a Anna Wintour, la editora de Vogue EUA.
También es importante tener dentro de la pasarela a las chicas más deseadas. En el desfile de Louis Vuitton estuvieron 12 de las modelos más reconocidas del mundo, Stephanie Seymour, Eva Herzigova, Natalia Vodianova y Naomi Campbell disfrazadas de enfermeras y luciendo bolsas de la marca. Una vez formadas en el pódium podía leerse "Louis Vuitton" en letras rojas impresas en cada una de sus cofias blancas. Liya Kebede fue la reina de la pasarela de Carolina Herrera, y las británicas Lily Donaldson y Agyness Deyn participaron en la de Burberry, incluso Lily estuvo presente en la de MaxMara.
Todo sucede detrás del escenario, es el ejemplo perfecto del caos organizado.
Normalmente el diseñador se reúne meses antes con los mejores estilistas y maquilladores para crear la imagen que desean aunque puede suceder que el diseñador cambie de opinión en el último minuto. Tras bambalinas hay un ejército de estilistas y asistentes junto con los estresados diseñadores y los maquillistas. Ellos tienen que poner los accesorios y las prendas ya elegidas en las modelos correctas.
Es sabido que las pasarelas se retrasan porque las modelos llegan tarde después de salir de un desfile anterior. En la pasarela de Vuitton, Pat McGarth, súper estrella del maquillaje, explica, "Tuvimos que maquillar a 70 ó 71 chicas, fue un día muy largo con mucho brillo para los labios y fijador para el cabello". Carolina Herrera tuvo al dúo dinámico conformado por el estilista Orlando Pita y la artista del maquillaje Diane Kendal quien dijo, "Todo gira en torno a los labios y decidimos usar un naranja intenso". Maquilladora para Donna Karan, Charlotte Tilbury, complementó los vestidos tipo safari de 1950. "Donna Karan deseaba que la piel de las chicas se viera como en La Habana, sudorosa, como si hubieran estado en el sol."
Pero las verdaderas estrellas en la pasarela son las creaciones en sí mismas. En Louis Vuitton vimos capas, impresiones desiguales y eclécticas combinaciones de color inspiradas por las pinturas del Richard Prince, el mismo que revistió la icónica bolsa Speedy con piel rosa. Christopher Bailey nos trajo a la chica Burberry pero más atrevida en vestidos de chifón, tulyorganza. "Ella es una guerrera del lujo, es un poco más rebelde", dice Bailey. Donna Karan describió su mezcla de costuras fuertes y blusas suaves diciendo, "Las mujeres de hoy no se detienen, necesitan ropa flexible." Finalmente MaxMara cosió la influencia callejera de los 80tas con chaquetas voluminosas, vestidos con pechera y un aire andrógino.
La atmósfera detrás del escenario de un show de moda es incomparable, el pánico en estado puro y la relajación después de que todo ha terminado. La siguiente ocasión que veas las imágenes de una pasarela en una revista, sabrás cuánto trabajo se requiere para hacer que todo parezca sencillo. 
|